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miércoles

Confinamiento mundial en tiempos de COVID19

Algún día recordaremos con cierto extrañamiento que un virus planetario nos tuvo encerrados en nuestras casas por más de un mes (releo esto y vamos 5), sin salir, adoptando a la fuerza algo denominado interancionalmente "distanciamiento social". Lo exepcional atrae, sobre todo cuando tenemos las comodidades para sentir la fascinación sin tener a la muerte respirandonos en la cara y robándose nuestro aire. Fueron días atípicos, animados también por algo de morbo sociológico, vértigo, ansias de fin del mundo, curiosidad y adrenalina. También de dolorosa realidad que enferma más que un COVID.

Leí muchas notas, millares. Dejo algunas que prefiero atesosrar.


1. Notón de Paul B. Preciado que podemos resumir con la ecuación de la pandemia: "Dime cómo tu comunidad construye su soberanía política y te diré qué formas tomarán tus epidemias y cómo las afrontarás". Disponible aquí

2. Virus semiótico y discursos disidentes. Disponible aquí

3. Pandemia y ciencias sociales. Disponible aquí

4. No hay pandemia sin estado. Disponile aquí

5. Pandemia y mandato de hiperproductividad. Disponible aquí

6. Pandemia y distinción social. Disponible aquí

7. Necesidad de ritos en tiempos de pandemia. Murilo Cleto. Diponible aquí

8. Futuridades y pandemia COVID aquí (Contiene grandes frases como esta "Una transformación requiere en simultáneo operaciones de posibilitamiento y operaciones de imposiblitamiento. Si cae sobre uno solo de los ejes, se vuelve poco eficaz. No se trata solamente de resistir y crear, sino de desistir, resistir y crear")

9. Mi reino por media terraza. (para pensar la politicidad de lo doméstico y su dimensión espacial). Disponible aquí

10. Duelos, rituales y COVID. Paniza. Disponible aquí

11. La fe en tiempos de COVID. Diego Mauro. Disponible aquí

12. La pandemia desde el posthumanismo. Disponible aquí

13. Creencia y negacionismo científico en tiempos de COVID 19. Nicolás Viotti. Disponible aquí
Diversidad de modos de evidencia, racionalidad y vida, su complementariedad y articulación, lo que constituye una veta emancipadora del proyecto moderno vs teorías conspíratorias y negacionistas de derecha

14. Sobre los zooms riders y los intrusos en los eventos  online. Males de época, sobre los que podemos pensar aquí de la pluma de Mariana Enríquez 

viernes

La vidas posibles



En esta fase de afodistismo original, cada hembra pertenecía igualmente a todos los machos y cada macho a todas las hembras. Y según los gustos o caprichos del momento: cada macho pertenecía igualmente a todos los machos y cada hembra a todas las hembras. De ese modo, cuando nacía una criatura no se sabía si era un hijo, un hermano, un nieto, las tres cosas a la vez o ninguna. Mucho peor aún, empezaron a nacer niños con escamas, como si la Naturaleza hubiera empezado a tambalearse y en lugar de traer al mundo a seres humanos hechos y derechos, hubiera comenzado a sacar de la galera especies de otras épocas geológicas.
(...)
A partir de ese momento, quedaba terminantemente prohibido practicar el comercio carnal entre padres e hijos, hermanos y hermanas (no así entre primos colaterales cruzados, que pudieron aprovechar sin culpas ese vacío legislativo).
(...)
Ahí donde la mayoría de las lenguas, para expresar lo que sucede ahora, antes o después, se empeñaban en declinar verbos hasta el agotamiento, o imponían la compañía paternalista de un verbo auxiliar, la lengua dixie se las arreglaba agregando, según las circunstancias, prefijos lunares o solares a los sustantivos.
La forma que adopta el mundo es la forma murmurada por el lenguaje. Era un verdadero alivio, declaró Mr. Wirthmore, que convivió con los dixies durante veintiocho días, vivir en un mundo sin tiempo. Los dixies desconocían el engorroso problema de definir algo que, cuando no me lo preguntan, sé lo que es, pero cuando me lo preguntan, dejo de saberlo.

Retaceo de La extinción de las especies de Vecchio

El presente es el museo del futuro


Los apaches no eran apaches. Los apaches se nombraban a sí mismos, según las circunstancias. Tinneh, Inde, Dinde o N´de (no estoy seguro de la grafía). Apaches era un nombre que les habían dado los zuñis (que por otro lado tampoco se llamaban zuñis sino ashiwis), sus ancestrales enemigos, y en esa lengua zuñi apache quería decir precisamente enemigo. Si esto sucedía con el nombre, no era muy difícil de adivinar lo que podía llegar a ocurrir con el resto. Las costumbres atribuibles a los apaches eran puras mentiras inventadas por sus adversarios.
(...)
Así como se estudiaba pormenorizadamente la vida de las estrellas que titilaban en la bóveda celeste, erigiendo telescopios en medio del desierto, ¿por qué no hacer lo mismo con esas tribus, condenadas a desaparecer en breve, que vivían en nuestro mismo planeta, a unas horas de nuestro hogar en tren? Los astros no hablan, pero siempre retornan al mismo punto. Marte y Venus seguirán trazando la misma elipse alrededor del sol cuando estas maneras de pensar, hablar, percibir colores y moler maíz se hubieran esfumado para siempre, llevándose consigo informaciones esenciales para comprender la historia de la humanidad

Vecchio en La extinción de las especies

Ceremonia de Llanto por las Imperfecciones de la Vida



Cuando un miembro de la tribu moría, el nombre del difunto era suprimido de la lengua y nunca más podía ser pronunciado.
Los apaches jicarillas tenían prohibido expresar ciertas emociones. Podían reírse, enojarse, alegrarse, entristecerse, tener miedo o sentir asco, pero de ningún modo llorar. El llanto era una emoción tabú. El niño que se caía y se golpeaba, la mujer que era abandonada por su marido, el anciano que no podía levantarse porque le dolían todos los huesos, habían de contener las ganas de llorar hasta el solsticio de invierno, en que se celebraba solemnemente la Ceremonia de Llanto por las Imperfecciones de la Vida.
Fragmento de (te quiero mucho) La extinción de las especies de Diego Vecchio

miércoles

Pacto paterno-filial


Para los niños el mundo es un museo en el que los celadores adultos puede que sean amorosos la mayor parte del tiempo, pero no por eso dejan de imponer las reglas: todo es macizo, todo ha existido desde siempre y antes que ellos. A cambio del amor están obligados a sostener el mito de su inocencia. No solo tienen que ser inocentes, tienen que representarlo.

Fragmento de República Luminosa por Andrés Barba

Lo sórdido y lo pintoresco tomo II


Nos fascina lo que nos excluye, pero la fascinación no es garantía de que se produzca bajo su sombra un pensamiento lógico. Los mayores disparates que se han pensado y publicado sobre los 32 son precisamente las especulaciones sobre lo que hicieron durante esos meses. No es casual: empezamos proyectando nuestras cualidades allí donde solo hay un blanco de sentido y acabamos creyendo que los tigres se enamoran, Dios es un celoso vengador y los árboles tienen nostalgia. El hombre ha humanizado sistemáticamente aquello que no podía comprender, desde los planetas hasta los átomos.

***

Solo se puede describir con precisión lo que se ha dejado de sentir, aquello para lo que ya hemos encontrado un límite.

Lo sórdido y lo pintoresco


Un alcalde de esta ciudad dijo que el problema de San Cristóbal es que lo sórdido está a un pequeño paso de lo pintoresco. Es literalmente cierto. Los rasgos de los niños ñeë son demasiados fotogénicos a pesar de la mugre –o quizá gracias a ella-, y el clima subtropical sugiere la fantasía de que hay algo inevitable en su condición. O por decirlo de otro modo: un hombre puede luchar contra otro hombre pero no contra una cascada o una tormenta eléctrica.

***
Maia solía decir que en San Cristóbal bastan cinco minutos de poder para que a un hombre se le ponga cara de cacique

***
Toda mi vida me he relacionado mal con las exhibiciones públicas de dolor. Siempre que he tenido que enfrentarme a ellas, he tenido la inquietante sensación de que mi cerebro bloqueaba mi sensibilidad, incluso contra mi mismo (...) había algo tan obsceno en ella que ni siquiera me escandalizó mi falta de compasión.

***
No siempre es fácil determinar si lo que nos amenaza tiene más influencia sobre nosotros que lo que nos seduce. La propia naturaleza de esas dos cosas a veces no es contrapuesta sino casi indistinguible

Fragmentos dilectos de la encantadora República luminosa de Andrés Barba 

sábado

Poema que se entiende (nuyorican poetry)


Encontré un POEMA y lo entendí. Como no pasa seguido, lo comparto con uds para celebrarnos a los que algunas veces también entendemos. Es poesía nuyorican y se llama PRAYING

papá dios está agallao, ya no puede soportar

los “puerto ricans” están orando overtime


no dejamos dormir a dios, está volviéndose loco

con las comiquerías de nosotros, siempre chavándole

la vida, papá dios está prendío, los “puerto ricans”

están “overloading the circuits with numerous requests”

te lo juro, créemelo, yo te lo advertí, lo escribí,

papá dios está enfogonao, deme esto, consígame

aquello, dele luz a mi vida, la com puta dora

tiene corto circuito, las operadoras “complaining”

a la supervisora, “qué diablo’ hablan esas viejas,

rezan el rosario, murmurando como hormigas, their

spanish is unintelligible, they pray too fast”

dios-te-salve-maría-llena-eres-de-padre-nuestro-
gloria-al-padre-y-a-las-galletitas-y-el-chocolate-
caliente-amén, we don’t understand.

the angels brought a lawsuit to the supreme

court of heaven, protesting puerto rican prayers

“we cannot pick up their signals, them puerto rican

ladies, they pray non-stop, when they pray, they

pray for everybody, their prayers are over-

flowing their allotted time, and it’s working

against you, papá dios, we cannot answer their

prayers, they must be wondering, ‘how come papá

dios does not reply?’ they are taking over

the english channels, we cannot identify the items,

judge strictly for yourself, look at this daily sample,

just those pentecostals alone are driving the holy

spirit insane, all they want is transformations,

transformations, we’re not coming down on them

puerto rican bodies, those crazy people are praying

themselves into our jobs, all they want are crazy

indian angels to come down, to assist some crazy

spiritualist, and we don’t understand those native

dialects, papá dios, please change the laws.”

-Tato Laviera-

domingo

El principito y la posverdad


El Principito-que es un libro que detesto, porque me parece la gran estafa, un libro maligno. Hay una cosa en ese libro, de una cursilería sobresaliente, que es hacer creer que la dignidad del individuo está determinada por el amor que recibe de otros individuos. Esa estupidez que dice el Principito hablando al campo de rosas: "Sois muy bonitas pero no sois como mi rosa, mi rosa es única en el mundo porque yo la quiero". Básicamente, la noción que tiene un padre al pensar en un hijo. Pero tú no otorgas dignidad a tu hijo queriéndole: o tiene una dignidad intrínseca ajena a ti o no la tiene. Es como pensar que ciertas ideas tienen más valor porque uno las siente, que es en el fondo la estrategia de mentira de la posverdad, que nos lleva a exponer sentimientos en vez de ideas. Los sentimientos no pueden ser discutidos, sólo pueden ser respetados. La mejor forma de atrincherarte en un mundo inexpugnable desde el punto de vista dialéctico es hablar solo de sentimientos; todos los lenguajes nacionalistas, por ejemplo, son lenguajes sentimentales. Y cada vez la política se está sentimentalizando más; uno tiene que defender a los políticos a los que vota incluso aunque se manden cagadas de libro sólo porque es como tu novia, pero ¡no es tu novia, es un político al que has votado! ¡Tiene que cumplir! Hay otra cosa muy diabólica en El Principito que es la idea de domesticación, cuando aparece el zorro: el niño le dice "te domesticaré y entonces serás único en el mundo como mi rosa". Tiene mucho que ver con lo que hace un adulto con la infancia. Un adulto domestica a un niño, pero es un ejercicio diabólico. El zorro tiene que renunciar a su naturaleza para ser amigo del Principito

* fragmento de ésta entrevista 

viernes

Venid e inundad tu corazón de peronismo

Para no estar tan solo

por el querido y tan manijeante Pablo Ramos, lea aquí

lunes

Triple Frontera Dreams



La triple frontera es atrasada, bella, fea, futurista, aburrida, rupestre, punk, grecoguaranga, turka, selbatika, endemoniada, dibertida, suja, koreana, laberíntica, cruel, romantikona y te puede comer vivo como se fuesses un choripan baratelli.

Por el puente de la Amizade van y vienen sacoleiros, terroristas, pastores evangelikos, indios, musulmanes, trabestis, modelos, medelis, modelettes, traficantes, pedreros, filósofos de la calle, empresarios catolicos, prostis, mascates, cabriteros, turistas felizes, prestamistras, extraterrestres, piratas, dealers, periodistas, trambiqueros, espías, contrabandistas, mafiosos, pyragues, cafichos, dolares falsos, poetas, sicarios, volais, academicos, espertos y otarios, pero nadie es mejor do que ninguém.


Nel lado paraguayo la gente se alimenta de mandioca, carne de vaka, suenhos, fútbol, esperanzas, empanadas, tortillas, cerveza, locro, chorizo parrillero, sopas paraguayas chipas and chipaguazúes. Hay mas libaneses que nel propio Líbano.

Fragmento - Douglas Diegues

Carta a los piratas que creen nel rock and roll en la triple frontera


El único cd que valía la pena
naqueles días nonsenses
em que estábamos bem vivos
era "Los Reyes De La Guitarra"
uno de los mejores cd´s piratas
que han circulado por la triple frontera
en las primeras primaveras del siglo XXI.
B.B. King, Santana, Jimi Hendrix,
Jeff Beck, Albert King, George Benson,
Jimmi Page, Steve Ray Vaughan, Nuno Mindelis
eran algunos de los reyes de la guitarra
que escuchábamos en las noches de insonia
para subverter el pánico y el horror vacui
Gracias a los piratas que acreditaban nel rock and roll

Curtindo los perfumados greats hits de Santana
rutas de la polca y de la macohna y del ñandutí
y muchas otras cosas 
que solamente pueden brotar
de una selva alucinógena
llamada Paraguay. 
Llegar a uma city
perdida nel mapa
oubindo Black Magic Woman
y sem se dar cuenta de puerra ninguma
nos salvavam
del tédio humanamente insoportable

Retaceo de un libro encantador: Triple frontera Dreams de Douglas Diegues


domingo

literatura portuñol salvaje y otros margenes

Triple Frontera Dreams

La triple frontera es atrasada, bella, fea, futurista, aburrida, rupestre, punk, grecoguaranga, turka, selbatika, endemoniada, dibertida, suja, koreana, laberíntica, cruel, romantikona y te puede comer vivo como se fuesses un choripan baratelli.

Por el puente de la Amizade van y vienen sacoleiros, terroristas, pastores evangelikos, indios, musulmanes, trabestis, modelos, medelis, modelettes, traficantes, pedreros, filósofos de la calle, empresarios catolicos, prostis, mascates, cabriteros, turistas felizes, prestamistras, extraterrestres, piratas, dealers, periodistas, trambiqueros, espías, contrabandistas, mafiosos, pyragues, cafichos, dolares falsos, poetas, sicarios, volais, academicos, espertos y otarios, pero nadie es mejor do que ninguém.


Nel lado paraguayo la gente se alimenta de mandioca, carne de vaka, suenhos, fútbol, esperanzas, empanadas, tortillas, cerveza, locro, chorizo parrillero, sopas paraguayas chipas and chipaguazúes. Hay mas libaneses que nel propio Líbano.

Fragmento - Douglas Diegues

Perón Perón, que grande sos



Para Percha todo lo que era de cemento y medía más de un metro o pesaba un poco más de un kilo lo había hecho Perón, y siempre estaba rompiendo los huevos con lo mismo.
- Y vos como sabés que la ensanchó Perón, ¿acaso lo viste? - le dijo Alejandro (...)
- A que ustedes no saben que acá abajo esta todo preparado para que pongan el subte? -dijo, y ya era para romperle la cabeza de un cascotazo.
- Decime —le dije—, si preparó el túnel para el subte, con estaciones y todo, por qué mierda no lo puso. —Porque en este país todo es una mafia —contestó Percha—, y te lo dice mi viejo: los verduleros son una mafia, los camioneros son una mafia y los colectiveros son la peor de las mafias. 
- Y los pelotudos como vos, ¿qué son?”

Fragmento de "El origen de la tristeza" de Pablo Ramos 

viernes

La ley de la ferocidad y la sutileza del amor

Vine hasta acá a copiar fragmentos que quería repasar de un libro, que quería tenerlos a un click de distancia de releerlos mil veces si me diera la ganas. Es feriado, por eso tengo el tiempo y la frescura de espíritu para darme este tipo de lujos, a la vez, el mundo apurado hace que nos de un poco de pereza dedicarnos de lleno a este tipo de actividades, así que yo, empecé a pensar que fragmento iba a copiar (por ende, cuales no), porque no son párrafos, son pequeños mundos que dibuja el autor (no es fácil replicar mundos, aun si son pequeños). El de las palomas en la terraza, el pan con veneno, el de la bicicleta y el taller del padre, el de las propiedades magicas del jengibre, el dialogo con el taxista que no quiere cruzar el puente Pueyrredón. El de la bicicleta parecía ganar. Y de repente me empezó a pasar algo que podria verse como contradictorio. Me dio mucha pena los fragmentos que no iba a escribir (o era culpa? casi siempre también es culpa, es como la ración de papas fritas de mis emociones) y a la vez, me dio fiaca escribir el que tocaba. Esta historia tiene dos desenlaces:

1. Me di cuenta, que aunque decía que no me había gustado tanto este libro como el anterior de Ramos, fue la vez que más veces envie fotos con fragmentos de la novela a distintas personas. Como si el libro hablaba de todo lo que me estaba pasando, de todo lo que había hablado con amigos, de lo que ni había llegado a pensar pero al leerlo me di cuenta de que estaba tan de acuerdo. Y todo eso me llevó a pensar en el amor, que un poco se trata de eso no? no necesariamente es una explosión de fuegos artificiales de colores (como me fue el primer libro de Ramos que leí) sino que es la constancia tímida de querer atesorar cerca lo más que se pueda, de querer compartirse, de que parece que todo lo que existe en el globo se relaciona con el objeto amado.
2. Encontré el libro entero digitalizado, con tan solo un ctrl F podía transcribir todas las partes del libro sin mayor esfuerzo. Lo pueden ver aquí (otra conclusión, quien mucho abarca....)


Las leyes de la soledad


Con el Nescafé listo voy de la cocina al estudio de adelante. Estoy cómodo. Me sobran los lugares. Estoy solo también. No sé bien qué sentido exacto le quiero dar a estas palabras. Estoy solo y no es una queja, tampoco es una situación de la cual me sienta particularmente orgulloso. Lo importante es que es la soledad y no otra cosa quien me dicta la escritura. Poco a poco, tomándose todo el tiempo para comprobar que no voy a traicionarla

Fragmento de La ley de la ferocidad de Pablo Ramos

domingo

Dialogo paterno-filial



La única posibilidad de que dijera algo más que monosílabos era que estuviese picado por el vermú. Pero tampoco era de esperar que se largara con un discurso. Una sola vez me contó una anécdota completa. En general decía frases cortas que (supongo) suponía reveladoras. Como si todos los demás tuviésemos en la cabeza lo mismo que él tenía en la cabeza. Estábamos acodados al mostrador y de golpe fruncía el ceño, tomaba un trago corto, de esos que suelen tomar los alcohólicos sociales, giraba la cabeza y me decía algo venido de la nada, “el tiempo de mi viejo fue un tiempo de aires”

O, apenas nos veíamos, después de diez o quince días de ni siquiera llamarnos por teléfono, lo saludaba con un simple cómo estás y él me contestaba: “Un día vas a ver las cosas de otro modo”. De qué cosas hablaba, qué había querido decir con eso de un tiempo de aires. Imposible saberlo. Otra vez dijo: “Si para el pobre no hubo justicia hasta que llegó Perón”. No venía al caso de nada, de hecho estábamos en un mercado comprando todo lo que hacía falta para una carbonada que se iba a hacer en el club y me dijo eso, o mejor dicho, lo dijo. Pensé que el si inicial de la frase lo delataba. No hablaba conmigo, sus palabras eran una respuesta a un diálogo que se desarrollaba en su interior exteriorizado por una casualidad de las vías respiratorias. Al principio, cuando ocurrían estas cosas, me enfurecía y trataba de poner en evidencia, frente a las demás personas, eso que yo pensaba era la locura de mi padre. Pero mi desventaja era justamente ésa: él era mi padre. Entonces fui cayendo en la trampa y, casi sin darme cuenta, comencé a relacionar las frases de varias maneras. Como un juego, unía una frase dicha un mes atrás con otra reciente, con otra que recordaba de hacía algunos años, o con otras que yo inventaba para unir a las demás y darle a todo un sentido al menos general. Darle a mi padre un sentido al menos general.

En "La ley de la ferocidad" de Pablo Ramos

Nadie elige lo peor porque sí


Nadie podía imaginar cómo ni por qué se encendía mi padre. Mucho menos éramos capaces de adivinar cuándo eso podía suceder. Podía empezar arrojando un plato contra la pared, en medio de una cena, por algo que le pasaba por la cabeza y que mi madre se encargaba de activar con una palabrita que diera en la tecla y acabara por detonar la bomba. En esas ocasiones mi padre tenía el semblante que imagino habrá tenido Moisés cuando al bajar del monte Sinaí, cargado del peso de la Ley, vio que su familia, sus amigos, su pueblo, no habían podido esperarlo y ya estaban adorando a un nuevo dios. Nunca se preguntó ni les preguntó si les pasaba algo. Porque algo les tuvo que haber pasado. Nadie elige lo peor porque sí. ¿Su gente no había podido esperar o aprovecharon que él se había ido para relajarse un poco, para descomprimir su padecimiento y festejar que estaban vivos? Inventaron un dios que se pudiera tocar, uno que en definitiva les permitiera la alegría y el desenfreno, la orgía, la embriaguez, y los despojara de sentir culpa por ser lo que eran: esclavos, pobres, vagabundos perdidos en un desierto interminable por un tiempo interminable. Obligados a agradecer el maná diario: una baba repugnante que no podía llenar el estómago de un hombre más que de asco y desolación. Las leyes de Yahvé eran demasiado duras y ellos inventaron un dios (porque un dios hay que tener) que casi no tenía leyes y las pocas que tenía eran tan humanas, tan inmundas y humanas que a nadie le hubiera costado ni un mínimo esfuerzo cumplirlas.

Fragmento de "La ley de la ferocidad" de Pablo Ramos

Caer en el amor


Durante un tiempo, el cuerpo de Oscar fue mi única casa, el único lugar del mundo. Luego tuvimos un hijo. Y luego nos conocimos. Uno intenta actuar como un animal de la selva, guiándose por el instinto, la piel, los ciclos de la luna, respondiendo sin demora y con agradecimiento y cierto alivio a las exigencias de todo lo que no necesita pensarse porque el cuerpo o las estrellas ya lo han pensado y decidido por nosotros, pero siempre llega el día en que es necesario ponerse de pie y empezar a hablar. Lo que en teoría, solo ocurrió una vez en la historia de la humanidad, dejar de ir en cuatro patas, ponerse de pie y empezar a pensar, a mi me ocurre cada vez que aterrizo del amor

en También esto pasará de Milena Busquets Tusquets.

La contundencia del querer

Siempre he pensado que los que dicen "te quiero mucho", en realidad te quieren poco, o tal vez añaden el "mucho", que en este caso significa "poco", por timidez o por miedo a la contundencia del "te quiero". El "mucho" hace que el "te quiero" se convierta en algo apto para todo publico, cuando, en realidad, nunca lo es. "Te quiero", las palabras mágicas que pueden convertirte en un perro, un dios, un chiflado, una sombra.