Mostrando entradas con la etiqueta Gracias. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Gracias. Mostrar todas las entradas
jueves
viernes
La vidas posibles
En esta fase de afodistismo original, cada hembra pertenecía igualmente a todos los machos y cada macho a todas las hembras. Y según los gustos o caprichos del momento: cada macho pertenecía igualmente a todos los machos y cada hembra a todas las hembras. De ese modo, cuando nacía una criatura no se sabía si era un hijo, un hermano, un nieto, las tres cosas a la vez o ninguna. Mucho peor aún, empezaron a nacer niños con escamas, como si la Naturaleza hubiera empezado a tambalearse y en lugar de traer al mundo a seres humanos hechos y derechos, hubiera comenzado a sacar de la galera especies de otras épocas geológicas.
(...)
A partir de ese momento, quedaba terminantemente prohibido practicar el comercio carnal entre padres e hijos, hermanos y hermanas (no así entre primos colaterales cruzados, que pudieron aprovechar sin culpas ese vacío legislativo).
(...)
Ahí donde la mayoría de las lenguas, para expresar lo que sucede ahora, antes o después, se empeñaban en declinar verbos hasta el agotamiento, o imponían la compañía paternalista de un verbo auxiliar, la lengua dixie se las arreglaba agregando, según las circunstancias, prefijos lunares o solares a los sustantivos.
La forma que adopta el mundo es la forma murmurada por el lenguaje. Era un verdadero alivio, declaró Mr. Wirthmore, que convivió con los dixies durante veintiocho días, vivir en un mundo sin tiempo. Los dixies desconocían el engorroso problema de definir algo que, cuando no me lo preguntan, sé lo que es, pero cuando me lo preguntan, dejo de saberlo.
Retaceo de La extinción de las especies de Vecchio
miércoles
Valores democráticos sub 10
Zamba fue de visita a la Casa Rosada, y le explicaron en qué consistió la dictadura militar
pd. que preciosura, por cosas como estas, vamos a volver! ✌
pd. que preciosura, por cosas como estas, vamos a volver! ✌
jueves
viernes
La ley de la ferocidad y la sutileza del amor
Vine hasta acá a copiar fragmentos que quería repasar de un libro, que quería tenerlos a un click de distancia de releerlos mil veces si me diera la ganas. Es feriado, por eso tengo el tiempo y la frescura de espíritu para darme este tipo de lujos, a la vez, el mundo apurado hace que nos de un poco de pereza dedicarnos de lleno a este tipo de actividades, así que yo, empecé a pensar que fragmento iba a copiar (por ende, cuales no), porque no son párrafos, son pequeños mundos que dibuja el autor (no es fácil replicar mundos, aun si son pequeños). El de las palomas en la terraza, el pan con veneno, el de la bicicleta y el taller del padre, el de las propiedades magicas del jengibre, el dialogo con el taxista que no quiere cruzar el puente Pueyrredón. El de la bicicleta parecía ganar. Y de repente me empezó a pasar algo que podria verse como contradictorio. Me dio mucha pena los fragmentos que no iba a escribir (o era culpa? casi siempre también es culpa, es como la ración de papas fritas de mis emociones) y a la vez, me dio fiaca escribir el que tocaba. Esta historia tiene dos desenlaces:
1. Me di cuenta, que aunque decía que no me había gustado tanto este libro como el anterior de Ramos, fue la vez que más veces envie fotos con fragmentos de la novela a distintas personas. Como si el libro hablaba de todo lo que me estaba pasando, de todo lo que había hablado con amigos, de lo que ni había llegado a pensar pero al leerlo me di cuenta de que estaba tan de acuerdo. Y todo eso me llevó a pensar en el amor, que un poco se trata de eso no? no necesariamente es una explosión de fuegos artificiales de colores (como me fue el primer libro de Ramos que leí) sino que es la constancia tímida de querer atesorar cerca lo más que se pueda, de querer compartirse, de que parece que todo lo que existe en el globo se relaciona con el objeto amado.
2. Encontré el libro entero digitalizado, con tan solo un ctrl F podía transcribir todas las partes del libro sin mayor esfuerzo. Lo pueden ver aquí (otra conclusión, quien mucho abarca....)
1. Me di cuenta, que aunque decía que no me había gustado tanto este libro como el anterior de Ramos, fue la vez que más veces envie fotos con fragmentos de la novela a distintas personas. Como si el libro hablaba de todo lo que me estaba pasando, de todo lo que había hablado con amigos, de lo que ni había llegado a pensar pero al leerlo me di cuenta de que estaba tan de acuerdo. Y todo eso me llevó a pensar en el amor, que un poco se trata de eso no? no necesariamente es una explosión de fuegos artificiales de colores (como me fue el primer libro de Ramos que leí) sino que es la constancia tímida de querer atesorar cerca lo más que se pueda, de querer compartirse, de que parece que todo lo que existe en el globo se relaciona con el objeto amado.
2. Encontré el libro entero digitalizado, con tan solo un ctrl F podía transcribir todas las partes del libro sin mayor esfuerzo. Lo pueden ver aquí (otra conclusión, quien mucho abarca....)
Canciones lunares
Nueva sección (work in progress), en honor a la luna y a las canciones que nos elevan.
1. Canción de bañar la luna y Don dolón -
Luna Monti y Juan Quintero
2. Tonada de la Luna Llena -Marta Gomez y no podía dejar de poner estas otras lindas versiones del bello Caetano y la de Simón Díaz
3. Luna Tucumana de Atahualpa Yupanqui
4. Luna Llena - Abel Pintos y esta versión de los más grandes, la negra, Rada y la Chilinga
5. Una noche sin luna - Daniel Melingo
6. Luna cautiva - Jorge Cafrune
<3 nbsp="" p="">
3> <3 nbsp="" p="">7. Luna roja - Soda Estereo
3>
CONTINUARÁ....
domingo
Bienvenida a los que vienen + la importancia de agradecer (no solo para dentro)
Que nunca nos falten cosas para agradecer y que nunca nos olvidemos de lo agradecido. Uno tiende a naturalizar lo cotidiano y a construir su vida en torno a una linea del tiempo en donde los años, mudanzas, cierres terminan timoneando la historia.
Por eso vengo acá para celebrar las emociones, contradicciones, inicios y aperturas y para hacerme recordar a mi yo del futuro lo agradecida que estoy con la vida hoy, por muchísimas cosas, pero la que aquí me trae es creer en lo que hago, amar mi lugar de trabajo, sentirme parte de un gran entramado que me hace mejor, mas fuerte, mas sabia y una eterna estudiante.
La semana que viene un grupo de personas empieza un nuevo año lectivo en la UNAJ y tengo la suerte de ser la primera cara que algunos vean, en su primer día de este importante proyecto, me da piel de gallina solo pensarlo. Ese mismo primer día recibirán su primer libro de la universidad, para la gran mayoría el primero que entrará a sus casas y el primero de una progresiva biblioteca universitaria que se irá formando por primera vez en ese hogar así como es la primera vez que hay una universidad en este territorio.
En este lujo de vivencias inéditas y de primeros días (nunca es tarde para vivir algo por primer vez) los estudiantes van a recibir este libro del que les hablaba y si hablamos de inicios, me gustaría compartir acá la primerísima página de ese libro: nada más que una carta, simple y sencillita, del rector, como buen anfitrión dando la bienvenida a los recién llegados.
Pasen y lean!
Bienvenida del Rector
Estás entrando en la Universidad Nacional Arturo Jauretche, quiero darte la bienvenida
y, a la vez, contarte unas pocas cosas.
Cuando entraste a la escuela primaria seguro estabas asustada o asustado por saber
quiénes serían tus compañeros, qué era eso de “una maestra”, cómo pasar tantas
horas fuera de tu casa y cómo aguantar tantas horas sentada o sentado en un banco.
Lo fuiste superando.
El colegio secundario también implicó la entrada en un mundo desconocido, con otras
responsabilidades que, desde ese momento, acompañaron grandes transformaciones
tuyas: la adolescencia, la maduración, una libertad creciente.
Después..., después algunos de ustedes transitaron el mundo del trabajo y ahora llegan
a la Universidad; otros, más jóvenes, se zambullen directamente desde el colegio
a este mundo de la educación superior. Pues bien, quiero decirte que en estas paredes
vas a vivir una aventura intelectual profunda, que implicará grandes cambios en
tus conocimientos, en tus relaciones personales, incluso en tu modo de ver el mundo.
Habitualmente, uno entra en la universidad confiando en que un título le dará más y
mejor futuro laboral. Y es así. Un título universitario abre puertas, permite conseguir
trabajo más fácilmente. Pero un título no logra por sí mismo que conserves el trabajo
que obtuviste. Para retener ese trabajo hay que saber, hay que aprender mucho, ni
más ni menos. Hay que respaldar el título con el conocimiento que, se supone, ese
título garantiza y no solo con el saber, con la acumulación de conocimiento que otros
no tienen, sino con la posibilidad de pensar, de poder hacer frente a situaciones nuevas
o inesperadas y darles solución.
Más aún: de nada sirve un título, de nada sirve saber, de nada sirve hacer frente
a problemas complejos si ello no es acompañado de un conjunto de valores, de
normas, de códigos, que permitan enfrentar problemas laborales y vitales desde una
posición que te ayude y que ayude a nuestra sociedad. El que cree que puede avanzar
en una sociedad a la que le va mal, o es ciego, o se está condenando a vivir en un
medio social muy difícil que él mismo ayudó a construir.
Y vos, en este momento, estás entrando en un futuro que tiene un camino a través de
la universidad, de la carrera que elegiste, de las materias que vas a estudiar.
Una de estas materias es el Taller de Vida Universitaria que, junto con Lengua y Matemática,
forma parte del Curso de Preparación Universitaria. El sentido de que una
de las primeras materias que tengas que transitar sea este Taller tiene que ver con
que trata de contarte las características de una institución tan rara y compleja como
es la universidad.
La universidad se dedica a trasmitir conocimientos de acuerdo con ciertos principios,
pero también a crear conocimientos. La universidad forma parte del sistema
educativo y, en ese sentido, se parece a la escuela primaria o a la secundaria,
pues se necesita estar presente en las clases, se requiere dar exámenes y
aprobarlos.
Pero es más compleja porque, por ejemplo, en cada año la universidad tiene dos
períodos lectivos, dos cuatrimestres (así los llamamos), en cada uno de los cuales
hay que inscribirse a diversas materias. Es más compleja, además, porque requiere
que el estudiante se comprometa activamente con lo que está aprendiendo, que
lo discuta, que lo cuestione, en fin, que lo haga propio. Es más compleja porque el
estudiante es vital a la hora de ir creando una comunidad universitaria en la que
el compromiso con la propia sociedad (que posibilita que estudie, financiando a la
universidad), sea enriquecido con el conocimiento y con la inteligencia.
Este Taller de Vida Universitaria no tiene otro objetivo que guiarte, acompañarte en
estos primeros pasos, en los aspectos metodológicos, en las denominaciones que
usamos, en la estructura pedagógica que tenemos, en las posibilidades de becas,
en los esquemas de gobierno; pero, sobre todo, busca subrayar que tenés que
estar consciente de dónde estamos ubicados.
Al principio te comentaba que esta es una universidad joven y quiero destacarte
que existe gracias al esfuerzo de los varelenses, gracias a la iniciativa del Gobierno
Nacional que le dio nacimiento, gracias a cada argentino que, mediante el pago de
impuestos, la financia. Gracias también al personal que aquí trabaja y a las becas
que se pueden otorgar. Estas condiciones tuvieron y tienen que darse para que
vos puedas estudiar. Si no, nada existiría. No hablaríamos de este Taller, no serías
estudiante, no existiría la Universidad.
Primera obligación, entonces, de todos los que la habitamos: cuidar la Universidad,
fortalecerla, engrandecerla. Y esto se verifica en todas nuestras acciones, desde el
cuidado de los baños hasta la dedicación plena a lo que se estudia y al compromiso
con un futuro mejor para nuestro país.
No busco abrumarte con palabras. Empezás una aventura y todos los que aquí
trabajamos, desde el personal de mantenimiento, hasta el Rector, pasando por
quienes son docentes o el personal administrativo o de seguridad, quieren, queremos,
que te vaya bien, y nos empeñaremos en ayudarte en lo que podamos. Se
trata de un acuerdo en donde todos tenemos que colaborar con un fin común. Y en
este acuerdo vos sos el protagonista. Estoy seguro de que estarás a la altura del
desafío que iniciás.
Mucha suerte
Ernesto F. Villanueva
Rector
Por eso vengo acá para celebrar las emociones, contradicciones, inicios y aperturas y para hacerme recordar a mi yo del futuro lo agradecida que estoy con la vida hoy, por muchísimas cosas, pero la que aquí me trae es creer en lo que hago, amar mi lugar de trabajo, sentirme parte de un gran entramado que me hace mejor, mas fuerte, mas sabia y una eterna estudiante.
La semana que viene un grupo de personas empieza un nuevo año lectivo en la UNAJ y tengo la suerte de ser la primera cara que algunos vean, en su primer día de este importante proyecto, me da piel de gallina solo pensarlo. Ese mismo primer día recibirán su primer libro de la universidad, para la gran mayoría el primero que entrará a sus casas y el primero de una progresiva biblioteca universitaria que se irá formando por primera vez en ese hogar así como es la primera vez que hay una universidad en este territorio.
En este lujo de vivencias inéditas y de primeros días (nunca es tarde para vivir algo por primer vez) los estudiantes van a recibir este libro del que les hablaba y si hablamos de inicios, me gustaría compartir acá la primerísima página de ese libro: nada más que una carta, simple y sencillita, del rector, como buen anfitrión dando la bienvenida a los recién llegados.
Pasen y lean!
Bienvenida del Rector
Estás entrando en la Universidad Nacional Arturo Jauretche, quiero darte la bienvenida
y, a la vez, contarte unas pocas cosas.
Cuando entraste a la escuela primaria seguro estabas asustada o asustado por saber
quiénes serían tus compañeros, qué era eso de “una maestra”, cómo pasar tantas
horas fuera de tu casa y cómo aguantar tantas horas sentada o sentado en un banco.
Lo fuiste superando.
El colegio secundario también implicó la entrada en un mundo desconocido, con otras
responsabilidades que, desde ese momento, acompañaron grandes transformaciones
tuyas: la adolescencia, la maduración, una libertad creciente.
Después..., después algunos de ustedes transitaron el mundo del trabajo y ahora llegan
a la Universidad; otros, más jóvenes, se zambullen directamente desde el colegio
a este mundo de la educación superior. Pues bien, quiero decirte que en estas paredes
vas a vivir una aventura intelectual profunda, que implicará grandes cambios en
tus conocimientos, en tus relaciones personales, incluso en tu modo de ver el mundo.
Habitualmente, uno entra en la universidad confiando en que un título le dará más y
mejor futuro laboral. Y es así. Un título universitario abre puertas, permite conseguir
trabajo más fácilmente. Pero un título no logra por sí mismo que conserves el trabajo
que obtuviste. Para retener ese trabajo hay que saber, hay que aprender mucho, ni
más ni menos. Hay que respaldar el título con el conocimiento que, se supone, ese
título garantiza y no solo con el saber, con la acumulación de conocimiento que otros
no tienen, sino con la posibilidad de pensar, de poder hacer frente a situaciones nuevas
o inesperadas y darles solución.
Más aún: de nada sirve un título, de nada sirve saber, de nada sirve hacer frente
a problemas complejos si ello no es acompañado de un conjunto de valores, de
normas, de códigos, que permitan enfrentar problemas laborales y vitales desde una
posición que te ayude y que ayude a nuestra sociedad. El que cree que puede avanzar
en una sociedad a la que le va mal, o es ciego, o se está condenando a vivir en un
medio social muy difícil que él mismo ayudó a construir.
Y vos, en este momento, estás entrando en un futuro que tiene un camino a través de
la universidad, de la carrera que elegiste, de las materias que vas a estudiar.
Una de estas materias es el Taller de Vida Universitaria que, junto con Lengua y Matemática,
forma parte del Curso de Preparación Universitaria. El sentido de que una
de las primeras materias que tengas que transitar sea este Taller tiene que ver con
que trata de contarte las características de una institución tan rara y compleja como
es la universidad.
La universidad se dedica a trasmitir conocimientos de acuerdo con ciertos principios,
pero también a crear conocimientos. La universidad forma parte del sistema
educativo y, en ese sentido, se parece a la escuela primaria o a la secundaria,
pues se necesita estar presente en las clases, se requiere dar exámenes y
aprobarlos.
Pero es más compleja porque, por ejemplo, en cada año la universidad tiene dos
períodos lectivos, dos cuatrimestres (así los llamamos), en cada uno de los cuales
hay que inscribirse a diversas materias. Es más compleja, además, porque requiere
que el estudiante se comprometa activamente con lo que está aprendiendo, que
lo discuta, que lo cuestione, en fin, que lo haga propio. Es más compleja porque el
estudiante es vital a la hora de ir creando una comunidad universitaria en la que
el compromiso con la propia sociedad (que posibilita que estudie, financiando a la
universidad), sea enriquecido con el conocimiento y con la inteligencia.
Este Taller de Vida Universitaria no tiene otro objetivo que guiarte, acompañarte en
estos primeros pasos, en los aspectos metodológicos, en las denominaciones que
usamos, en la estructura pedagógica que tenemos, en las posibilidades de becas,
en los esquemas de gobierno; pero, sobre todo, busca subrayar que tenés que
estar consciente de dónde estamos ubicados.
Al principio te comentaba que esta es una universidad joven y quiero destacarte
que existe gracias al esfuerzo de los varelenses, gracias a la iniciativa del Gobierno
Nacional que le dio nacimiento, gracias a cada argentino que, mediante el pago de
impuestos, la financia. Gracias también al personal que aquí trabaja y a las becas
que se pueden otorgar. Estas condiciones tuvieron y tienen que darse para que
vos puedas estudiar. Si no, nada existiría. No hablaríamos de este Taller, no serías
estudiante, no existiría la Universidad.
Primera obligación, entonces, de todos los que la habitamos: cuidar la Universidad,
fortalecerla, engrandecerla. Y esto se verifica en todas nuestras acciones, desde el
cuidado de los baños hasta la dedicación plena a lo que se estudia y al compromiso
con un futuro mejor para nuestro país.
No busco abrumarte con palabras. Empezás una aventura y todos los que aquí
trabajamos, desde el personal de mantenimiento, hasta el Rector, pasando por
quienes son docentes o el personal administrativo o de seguridad, quieren, queremos,
que te vaya bien, y nos empeñaremos en ayudarte en lo que podamos. Se
trata de un acuerdo en donde todos tenemos que colaborar con un fin común. Y en
este acuerdo vos sos el protagonista. Estoy seguro de que estarás a la altura del
desafío que iniciás.
Mucha suerte
Ernesto F. Villanueva
Rector
martes
Los hacedores de mundos
Para NO SUCUMBIR ANTE LA TRISTEZA de los últimos resultados electorales en Argentina, tengo un NOTICIÓN!
Estamos programados biológicamente para cambiar el mundo ♥ se los juro!
A diferencia de los otros mamíferos superiores, que nacen con uno organismo esencialmente completo, el hombre se halla curiosamente «inconcluso» al nacer. Los pasos esenciales en el proceso de «compIetar» el desarrollo del hombre, etapas que se “realizan" en el periodo fetal en los otros mamíferos superiores, se cumplen en el primer año posterior al nacimiento en el caso del hombre. Esto es, el proceso biológico de «convertirse en hombre» se realiza en un momento en que el infante se halla en interacción con un medio extraorgánico, que abarca tanto el mundo físico como el mundo humano del niño.
El animal no humano entra en el mundo con impulsos muy especializados y firmemente orientados. Como resultado de ello, vive en un mundo que está determinado, de manera más o menos completa, por su estructura instintiva. Por el contrario, la estructura instintiva del hombre, al nacer, no está especializada ni dirigida hacia el medio específico de una especie. Es un mundo abierto. Es decir, es un mundo que debe ser moldeado por la propia actividad del hombre.
Comparado con los otros mamíferos superiores, el hombre mantiene, así, una doble relación con el mundo. Como los otros mamíferos, se encuentra en un mundo que antecede a su aparición. Pero a diferencia de los otros mamíferos, este mundo no está simplemente dado, prefabricado para él. El hombre debe hacerse un mundo.
Mix de partes de "El Dosel Sagrado" de Peter Berger
Estamos programados biológicamente para cambiar el mundo ♥ se los juro!
A diferencia de los otros mamíferos superiores, que nacen con uno organismo esencialmente completo, el hombre se halla curiosamente «inconcluso» al nacer. Los pasos esenciales en el proceso de «compIetar» el desarrollo del hombre, etapas que se “realizan" en el periodo fetal en los otros mamíferos superiores, se cumplen en el primer año posterior al nacimiento en el caso del hombre. Esto es, el proceso biológico de «convertirse en hombre» se realiza en un momento en que el infante se halla en interacción con un medio extraorgánico, que abarca tanto el mundo físico como el mundo humano del niño.
El animal no humano entra en el mundo con impulsos muy especializados y firmemente orientados. Como resultado de ello, vive en un mundo que está determinado, de manera más o menos completa, por su estructura instintiva. Por el contrario, la estructura instintiva del hombre, al nacer, no está especializada ni dirigida hacia el medio específico de una especie. Es un mundo abierto. Es decir, es un mundo que debe ser moldeado por la propia actividad del hombre.
Comparado con los otros mamíferos superiores, el hombre mantiene, así, una doble relación con el mundo. Como los otros mamíferos, se encuentra en un mundo que antecede a su aparición. Pero a diferencia de los otros mamíferos, este mundo no está simplemente dado, prefabricado para él. El hombre debe hacerse un mundo.
domingo
Dar(se) tiempo
Chicas king kong
Este libro es una trompada de alivio, así de contradictorio como suena, pasen y lean:
jueves
La banalidad del mal y la arquitectura
Cada vez que contempla uno ciudades, templos, palacios ya muertos se pregunta por la suerte que corrieron sus constructores. Por su dolor, sus columnas vertebrales rotas, por los ojos que saltaron de sus cuencas al recibir el impacto de una esquirla, por su reumatismo. Por su vida desgraciada. Su sufrimiento. Y entonce surge la siguiente pregunta: ¿podrían existir tamañas maravillas sin ese sufrimiento? ¿Sin el látigo del vigilante? ¿Sin ese miedo que anida en el esclavo? ¿Sin esa soberbia que anida en el soberano? En una palabra ¿no habrá sido el gran arte del pasado obra de lo que el hombre tiene de malo y negativo? Y al mismo tiempo, ¿no lo habrá creado su convicción de que lo negativo y lo débil que lleva dentro puede ser vencido sólo por lo bello, sólo por el esfuerzo y la voluntad de crearlo? ¿Y de que lo único que no cambia nunca es la forma de la belleza? ¿Y de la necesidad de ella que vive en nosotros?
Kapuscinski en Viajes con Heródoto
martes
Borges de autoayuda
Respecto a mi post de ayer de la insasiable busqueda de trabajo encontré algo serenador:
“el concepto de obra definitiva pertenece
a la resignación o al cansancio”
Jorge Luis Borges
sábado
Sociología de la cultura
"Se afirma que el folclore es una expresión de la barbarie a la que es necesario mejorar. Esta jerarquización es una violación, por parte de la pedantería culta, de la inocente sabiduría del pueblo"
Hermoso fragmento del documental sobre la vida de María Elena Walsh que podés ver completo Aquí mismo
domingo
Gorilas, leer con atención!
Cuando uno sin saber, en un ciclo radial habla a un personaje imaginario (Mordisquito) y se convierte en un clásico capaz de actualizarse y hablar a los "Mordisquitos" de todos los tiempos... Discépolo you rules!
Primer Ciclo. 2.
Resulta que antes no te importaba nada y ahora te importa
todo. Sobre todo lo chiquito. Pasaste de náufrago
a financista sin bajarte del bote. Vos, sí, vos, que ya estabas
acostumbrado a saber que tu patria era la factoría
de alguien y te encontraste con que te hacían el regalo de
una patria nueva, y entonces, en vez de dar las gracias
por el sobretodo de vicuña, dijiste que había una pelusa
en la manga y que vos no lo querías derecho sino cruzado.
¡Pero con el sobretodo te quedaste! Entonces, ¿qué
me vas a contar a mí? ¿A quién le llevás la contra? Antes
no te importaba nada y ahora te importa todo. Y protestás.
¿Y por qué protestás? ¡Ah, no hay té de Ceilán!
Eso es tremendo. Mirá qué problema. Leche hay, leche
sobra; tus hijos, que alguna vez miraban la nata por turno,
ahora pueden irse a la escuela con la vaca puesta.
¡Pero no hay té de Ceilán! Y, según vos, no se puede vivir
sin té de Ceilán. Te pasaste la vida tomando mate cocido,
pero ahora me planteás un problema de Estado porque
no hay té de Ceilán. Claro, ahora la flota es tuya, ahora
los teléfonos son tuyos, ahora los ferrocarriles son tuyos,
ahora el gas es tuyo, pero…, ¡no hay té de Ceilán! Para
entrar en un movimiento de recuperación como este al
que estamos asistiendo, han tenido que cambiar de sitio muchas cosas
y muchas ideas; algunas, monumentales;
otras, llenas de amor o de ingenio; ¡todas asombrosas!
El país empezó a caminar de otra manera, sin que lo
metieran en el andador o lo llevasen atado de una cuerda;
el país se estructuró durante la marcha misma; ¡el país
remueve sus cimientos y rehace su historia!
Pero, claro, vos estás preocupado, y yo lo comprendo:
porque no hay té de Ceilán. ¡Ah… ni queso!
¡No hay queso! ¡Mirá qué problema! ¿Me vas a decir a
mí que no es un problema? Antes no había nada de
nada, ni dinero, ni indemnización, ni amparo a la vejez,
y vos no decías ni medio; vos no protestabas nunca, vos
te conformabas con una vida de araña. Ahora ganás bien;
ahora están protegidos vos y tus hijos y tus padres. Sí;
pero tenés razón: ¡no hay queso! Hay miles de escuelas
nuevas, hogares de tránsito, millones y millones para
comprar la sonrisa de los pobres; sí, pero, claro, ¡no hay
queso! Tenés el aeropuerto, pero no tenés queso. Sería
un problema para que se preocupase la vaca y no vos,
pero te preocupás vos. Mirá, la tuya es la preocupación
del resentido que no puede perdonarle la patriada a los
salvadores.
Para alcanzar lo que se está alcanzando hubo que
resistir y que vencer las más crueles penitencias del
extranjero y los más ingratos sabotajes a este momento
de lucha y de felicidad. Porque vos estás ganando una
guerra. Y la estás ganando mientras vas al cine, comés
cuatro veces al día y sentís el ruido alegre y rendidor que
hace el metabolismo de todos los tuyos. Porque es la primera
vez que la guerra la hacen cincuenta personas mientras
dieciséis millones duermen tranquilas porque tienen
trabajo y encuentran respeto. Cuando las colas se formaban
no para tomar un ómnibus o comprar un pollo
o depositar en la caja de ahorro, como ahora,
sino para pedir angustiosamente un pedazo de carne en aquella
vergonzante olla popular, o un empleo en una agencia
de colocaciones que nunca lo daba, entonces vos veías
pasar el desfile de los desesperados y no se te movía un
pelo, no. Es ahora cuando te parás a mirar el desfile de
tus hermanos que se ríen, que están contentos… pero eso
no te alegra porque, para que ellos alcanzaran esa felicidad,
¡ha sido necesario que escasease el queso! No
importa que tu patria haya tenido problemas de gigantes,
y que esos problemas los hayan resuelto personas.
Vos seguís con el problema chiquito, vos seguís buscándole
la hipotenusa al teorema de la cucaracha, ¡vos, el
mismo que está preocupado porque no puede tomar té
de Ceilán! Y durante toda tu vida tomaste mate! ¿Y a
quién se la querás contar? ¿A mí, que tengo esta memoria
de elefante?
¡No, a mí no me la vas a contar!
Primer Ciclo. 2.
Resulta que antes no te importaba nada y ahora te importa
todo. Sobre todo lo chiquito. Pasaste de náufrago
a financista sin bajarte del bote. Vos, sí, vos, que ya estabas
acostumbrado a saber que tu patria era la factoría
de alguien y te encontraste con que te hacían el regalo de
una patria nueva, y entonces, en vez de dar las gracias
por el sobretodo de vicuña, dijiste que había una pelusa
en la manga y que vos no lo querías derecho sino cruzado.
¡Pero con el sobretodo te quedaste! Entonces, ¿qué
me vas a contar a mí? ¿A quién le llevás la contra? Antes
no te importaba nada y ahora te importa todo. Y protestás.
¿Y por qué protestás? ¡Ah, no hay té de Ceilán!
Eso es tremendo. Mirá qué problema. Leche hay, leche
sobra; tus hijos, que alguna vez miraban la nata por turno,
ahora pueden irse a la escuela con la vaca puesta.
¡Pero no hay té de Ceilán! Y, según vos, no se puede vivir
sin té de Ceilán. Te pasaste la vida tomando mate cocido,
pero ahora me planteás un problema de Estado porque
no hay té de Ceilán. Claro, ahora la flota es tuya, ahora
los teléfonos son tuyos, ahora los ferrocarriles son tuyos,
ahora el gas es tuyo, pero…, ¡no hay té de Ceilán! Para
entrar en un movimiento de recuperación como este al
que estamos asistiendo, han tenido que cambiar de sitio muchas cosas
y muchas ideas; algunas, monumentales;
otras, llenas de amor o de ingenio; ¡todas asombrosas!
El país empezó a caminar de otra manera, sin que lo
metieran en el andador o lo llevasen atado de una cuerda;
el país se estructuró durante la marcha misma; ¡el país
remueve sus cimientos y rehace su historia!
Pero, claro, vos estás preocupado, y yo lo comprendo:
porque no hay té de Ceilán. ¡Ah… ni queso!
¡No hay queso! ¡Mirá qué problema! ¿Me vas a decir a
mí que no es un problema? Antes no había nada de
nada, ni dinero, ni indemnización, ni amparo a la vejez,
y vos no decías ni medio; vos no protestabas nunca, vos
te conformabas con una vida de araña. Ahora ganás bien;
ahora están protegidos vos y tus hijos y tus padres. Sí;
pero tenés razón: ¡no hay queso! Hay miles de escuelas
nuevas, hogares de tránsito, millones y millones para
comprar la sonrisa de los pobres; sí, pero, claro, ¡no hay
queso! Tenés el aeropuerto, pero no tenés queso. Sería
un problema para que se preocupase la vaca y no vos,
pero te preocupás vos. Mirá, la tuya es la preocupación
del resentido que no puede perdonarle la patriada a los
salvadores.
Para alcanzar lo que se está alcanzando hubo que
resistir y que vencer las más crueles penitencias del
extranjero y los más ingratos sabotajes a este momento
de lucha y de felicidad. Porque vos estás ganando una
guerra. Y la estás ganando mientras vas al cine, comés
cuatro veces al día y sentís el ruido alegre y rendidor que
hace el metabolismo de todos los tuyos. Porque es la primera
vez que la guerra la hacen cincuenta personas mientras
dieciséis millones duermen tranquilas porque tienen
trabajo y encuentran respeto. Cuando las colas se formaban
no para tomar un ómnibus o comprar un pollo
o depositar en la caja de ahorro, como ahora,
sino para pedir angustiosamente un pedazo de carne en aquella
vergonzante olla popular, o un empleo en una agencia
de colocaciones que nunca lo daba, entonces vos veías
pasar el desfile de los desesperados y no se te movía un
pelo, no. Es ahora cuando te parás a mirar el desfile de
tus hermanos que se ríen, que están contentos… pero eso
no te alegra porque, para que ellos alcanzaran esa felicidad,
¡ha sido necesario que escasease el queso! No
importa que tu patria haya tenido problemas de gigantes,
y que esos problemas los hayan resuelto personas.
Vos seguís con el problema chiquito, vos seguís buscándole
la hipotenusa al teorema de la cucaracha, ¡vos, el
mismo que está preocupado porque no puede tomar té
de Ceilán! Y durante toda tu vida tomaste mate! ¿Y a
quién se la querás contar? ¿A mí, que tengo esta memoria
de elefante?
¡No, a mí no me la vas a contar!
sábado
Mi yo publicitario (ha vuelto)
Esto es tremendooooooooooooooooooo!!! Y después hay gente que tiene el tupé de decir que ya no hay nada que inventar....
miércoles
lunes
Adivinanza
Que pasa si cruzamos un negro, un submarino y a Bowie?
Respuesta: Yo exploto de conmoción
""
Respuesta: Yo exploto de conmoción
""
miércoles
La triple C: Cine Cubano Colosal
Una maravillosa película cubana que problematiza a la revolución y a las revoluciones en general, no es ni un gramo de gusana, al contrario, profundiza sobre nuestras contradicciones, las mil gamas de grises y aristas tercermundisto-revolucionarias.
"">
"">
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



